martes, 11 de septiembre de 2007

Encuentran Vestigios De La Primera Ciudad Del Chaco

Columbus Day
Una investigación realizada por un equipo del Instituto de Historia de la Facultad de Humanidades de la UNNE corroboró la hipótesis de una ocupación humana en un lugar histórico del Chaco, antes y después de la llegada de los españoles. Los investigadores lo confirma en base a los materiales arqueológicos recuperados.

La tarea llevada a cabo por las profesoras Susana Colazo, Graciela Guarino, y Maria Núñez Camelino, denominado “El Km. 75: un antiguo sitio arqueológico en el Chaco y las nuevas interpretaciones”, confirma en base a los materiales arqueológicos recuperados, que existió un espacio de ocupación humana que se inició antes y continuó después de la presencia histórica de la ciudad de Concepción del Bermejo.

Hasta el momento se extrajeron más de 600 elementos de diversa índole, dentro de los cuales, se destaca un “cascabel de bronce” encontrado hace pocas semanas y corrobora la presencia española en el lugar; afirmó la profesora Colazo. El ejemplar, es similar a los hallados en la ciudad colonial de Santa Fe la Vieja (Cayastá).

Un trabajo interdisciplinario entre la arqueología, la etnografía y la etnohistoria, reveló la existencia de nuevas interpretaciones acerca de la forma de vida de los habitantes del sitio, en el contexto regional del siglo XVI.

El sitio donde se realizan los trabajos arqueológicos, se encuentra ubicado en el departamento Maipú, en el paraje ‘El Destierro’, en la región del Chaco Austral.

Los estudios del sitio conocido como kilómetro 75 se han desarrollado en diferentes momentos, respondiendo a proyectos de investigación encarados por el Instituto de Historia de acuerdo con intereses y objetivos planteados en cada época.


Un trabajo realizado con anterioridad por el profesor Eldo Morresi, demostró que el yacimiento podía asignarse a Concepción del Bermejo, la primera ciudad española fundada en el Chaco, por Alonso de Vera y Aragón, hacia el año 1585.

Lo que se busca en la etapa actual, es obtener un conocimiento más completo del sitio, como un espacio de ocupación humana cuyo proceso se inició antes y continuó después de la presencia hispánica en la ciudad. Dicha hipótesis abre una serie de interrogantes que se podrán responder desde la arqueología.

Esto es, el análisis e interpretación del registro arqueológico puede ofrecer explicaciones acerca de la localización y el comportamiento de la forma de vida de los antiguos habitantes del sitio; permitiendo establecer inferencias acerca de un patrón de instalación humana.

Por otra parte, el registro arqueológico brindará la posibilidad de analizar el grado de incorporación de los recursos locales en la vida cotidiana. En este sentido, los restos faunísticos y las materias primas utilizadas, constituyen una vía analítica para abordar la adaptación al ambiente; el estudio de la dieta de los pobladores, y la manufactura de los diversos utensilios, entre otros aspectos.

Con el objetivo general de obtener un mayor conocimiento del sitio y la forma de comportamiento en su ocupación, se decidió realizar una excavación sistemática en una o dos estructuras, de un sector que nunca hubiera sido excavado.

En esta contribución, se ponen de manifiesto los avances alcanzados como resultado de la prospección que se desarrollo en esta etapa de la investigación.

El trabajo de campo arqueológico consistió en una combinación de técnicas de prospección y excavación. Como primera medida se decidió la elección del sector en el que se concentrarían estas actividades. Las tareas emprendidas durante las primeras dos campañas de trabajo estuvieron orientadas a: recolecciones sistemáticas, excavación de una primera cuadrícula y relevamiento de los montículos presentes en un sector elegido.

La primera actividad fue trazar una línea, con dirección este-oeste, que partiera desde el que fuera un antiguo pozo de sondeo, que funcionó como punto de referencia a partir del cual se estableció las transectas de recolección superficial, además de tomarse las medidas de relevamiento de montículos presentes en el lugar.


El trabajo de recolección y excavación se realizó lentamente; es una característica del tipo de tarea arqueológica.

Los trabajos se realizaron en el año 2006, la denominada primera campaña, y en el 2007, la segunda campaña. El equipo estuvo integrado, por las profesionales que dirigen la investigación y alumnos del Instituto de Historia de la Facultad de Humanidades a punto de culminar sus estudios, y cuyo interés se focaliza en el trabajo de campo y de gabinete, donde analizan y hacen una tipología de los materiales exhumados.

Del total de las trincheras y la cuadrícula excavadas durante las dos campañas realizadas, se registraron más de 600 objetos recolectados. Entre los ítems arqueológicos recuperados se cuentan fragmentos de cerámica, metal, restos óseos de fauna (mamíferos, peces, bivalvos, aves) entre otros.

La mayor proporción correspondió a la cerámica, seguido por el material óseo de fauna. Los materiales cerámicos corresponden a recipientes de uso doméstico. Con respecto a los elementos faunísticos, se determinó que los principales taxones presentes en el registro arqueológico, entre los que se cuentan peces, reptiles, aves y mamíferos, el mayor porcentaje, corresponden a peces.

La profesora Colazo comentó que el recientemente encontrado “cascabel de bronce” es un indicio de la presencia de los españoles en el sitio. Este hallazgo aislado, junto con muchos otros elementos de procedencia europea hallados con anterioridad, se integra en el contexto que permite calificar el yacimiento como un típico sitio colonial en la región de la Cuenca del Plata.


Los materiales arqueológicos recuperados apuntan a la confirmación de la hipótesis inicial por la cual se planteara una ocupación del espacio antes y después de la ocupación hispánica del sitio, en la segunda mitad del siglo XVI.
Fuente: Data Chaco.com

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