lunes, 9 de enero de 2006

Nuestro Río Negro

Resistencia, Capital del Sol,
... Pero nadie se preocupa por mitigar el calor.
Sun
El fin de semana que pasó, Resistencia vivió un verdadero infierno con temperaturas que llegaron a 40 grados y una sensación térmica que sumó al menos unos tres grados más.

Con tanto calor que golpeó con dureza en medio del cemento, fue casi inevitable que los vecinos más memoriosos recordaran los años gloriosos del balneario del río Negro, que servía para recreación y refresco de muchas familias.

Hoy, 40 años después de aquellos días de esplendor, lamentablemente se sigue dando la espalda a ese curso de agua y ni siquiera se habla de habilitar un nuevo balneario.

En los últimos años la población de Resistencia vivió de espaldas al río Negro, y una actitud similar tuvieron las autoridades de las distintas gestiones que no le dieron la importancia que tenía.

Salvo el denodado esfuerzo y la acción ejemplar de la Comisión de Recuperación del río Negro que, con Jorge Castillo a la cabeza, trabajó para salvar este curso de agua, la mayoría de la comunidad poco se interesó por su suerte.

Este fin de semana, que será recordado como uno de los más calurosos del año, hizo que muchos volvieran a plantear la necesidad de que la capital chaqueña vuelva a contar con, al menos, un balneario.

Pocos recuerdan que hace unos años, incluso, hubo un tímido intento por avanzar en ese sentido con la creación de una comisión asesora ad honorem para localización de balnearios, no sólo en Resistencia, sino también en toda el área metropolitana.

Sin embargo, hasta el momento no se conocieron cuáles fueron las conclusiones a las que llegó la comisión, y tampoco si aún sigue funcionando.

De esta manera, el río a través del cual llegaron las primeras familias friulanas que poblaron la colonia Resistencia, y que tanto debería significar para todos, sigue olvidado y no se le da la importancia que se merece.

La necesidad de contar con un lugar donde disfrutar del agua y la naturaleza, es tal, que ayer se vio a menores que, en forma peligrosa y como lo hacen cada vez que se vive una jornada sofocante, utilizaron algunas lagunas para mitigar el calor, pese a que esos espejos de agua no están habilitados como balnearios.

Por otro lado, y como es habitual en esta temporada, las piletas de los clubes estuvieron repletas este fin de semana, y quienes cuentan con medios de movilidad optaron por buscar el refresco en las generosas playas correntinas.

La mayoría de la población, que por distintas razones no pudo ponerse a salvo de tanto calor, tuvo que resignarse en cambio con pasar en su casa. Algunos buscaron refugio en pequeñas piletas de lona que, dicho sea de paso, fueron las más buscadas en los comercios en este comienzo de año.

Otra de las consecuencias de las altas temperaturas fue la baja presión de agua potable que tuvieron las canillas en distintos sectores de la ciudad, aún aquellos en los que nunca habían sufrido este tipo de problemas.
Fuente: Diario Norte.

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