martes, 14 de febrero de 2006

Las Esculturas

Sculpter
Los primeros monumentos urbanos (1920) fueron erigidos por la colectividad italiana y tuvieron el carácter recordatorio de las gestas inmigrantes.

Su articulación con la historia local se concretó recién a partir de 1945 con monumentos dedicados a próceres argentinos, ubicados en las principales plazas de la ciudad.

A partir de la formación de una nueva sede del Fogón de los Arrieros, en 1954, se congregó un grupo de intelectuales que transformó el lugar en un centro de exposición y difusión artística.

En 1961, se lanza un Plan de Embellecimiento de Resistencia, que configuró una nueva fase en la tarea de integrar el arte al espacio público. Primaba, en cierta forma, la idea de crear una "Ciudad-Museo"; posible gracias al lenguaje superpuesto de las esculturas ya emplazadas en la vía pública.

La expansión de las obras significaba el cambio paulatino de una valoración de tipo simbólico - histórico a una de carácter artístico - cultural, en un proceso que iba configurando a las esculturas como verdaderos referentes urbanos, identificatorios de cada lugar.

La Campaña fue continuada por COPROAR entre 1977 y 1991, y luego por la Fundación Urunday, habiéndose logrado hasta la fecha la colocación de más de trescientas treinta (330) esculturas y formándose ya una propuesta de la imagen de la ciudad.

Esta imagen posibilitó jerarquizar el área urbana, le confirió atractivo turístico y contribuyó a definir un perfil singular que cualifica la "cultura" de Resistencia.

La notable tarea desarrollada desde entonces, dotó a la ciudad de obras de artistas de la talla de Luis Perlotti, Gonzalo Leguizamón Pondal, Lucio Fontana, José Fioravanti, Emilio Pettoruti, Raúl Monsegur, Libero Badíi, Juan Carlos Labourdette, Noemi Gerstein, Mimo Eidman, Tanya Preminger, Enio Iommi, Ted Carrasco, Mirko Basaldella, Fernando Arranz, Miguel Angel González Salazar, Ferruccio Polacco, Serge Gangolf, Jaak Soans, Thomas Kühnapfel, Mitko Dinev, Fabriciano y de tantos otros.

Las primeras esculturas colocadas privilegiaron plazas, plazoletas y espacios centrales de las avenidas principales, de acuerdo al Plan de Embellecimiento de Resistencia.

La Fundación Urunday buscó descentralizar los emplazamientos a través de la apertura de los mismos hacia los accesos a la ciudad, y de la creación de espacios afines como El Parque de las Esculturas.

Resistencia se muestra hoy así, como un gran museo al aire libre. Un museo en el cual, por sobre la importancia de sus obras sorprende el grado de conciencia, de respeto y de orgullo que ha merecido en sus pobladores el haber recibido un patrimonio artístico como el que exhiben.

Piedra y mármol, cemento y hierro, madera y ensamblajes, ritmando formas en avenidas y plazas, en parques y edificios. Todo un corpus de temas y expresiones.

Esta ejemplaridad de acción, que se da casi naturalmente, permite que en esta ciudad y en el corazón de cada uno de sus habitantes, el arte sea una expresión más de la convivencia. El arte como mecanismo de perfeccionamiento y a la vez, sincrónicamente, como medio de elevación espiritual y de alegría.

La “Bienal Internacional de Escultura”, concurso que se realizará en la ciudad de Resistencia, Chaco, República Argentina, se llevará a cabo del 15 al 22 de Julio de 2006.

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