lunes, 19 de junio de 2006

Los 50 Años Del Hospital Pediátrico

Hospital Bed
Desde aquel emblemático e inolvidable Hospital para la Madre y el Niño, en la antigua y señorial casona hoy convertida en casino, hasta el Pediátrico actual, han transcurrido 50 años. Medio siglo en el que varias generaciones de chaqueños pasaron por él como niños primero y como padres alguna vez.

Por eso, evocar hoy su medio siglo significa rescatar un trozo entrañable de nuestra historia personal y comunitaria; y recobrar, en el recuerdo de los numerosos profesionales que pasaron por sus salas, el valor inquebrantable de la vocación, el trabajo y el tesón.

Porque la excelencia de la que hace gala hoy el Hospital Pediátrico es un galardón que fueron ganando año a año sus profesionales, enfermeros y empleados, con mucha ciencia, con mucho trabajo y esfuerzo; pero sobre todo con un enorme corazón.

La rica historia del hospital para la Madre y el Niño fue iniciada por el doctor Avelino Lorenzo Castelán, acompañado del empuje, la dedicación y la sabiduría de hombres destacados de la comunidad, y de la decisión política del gobierno de entonces.

El 19 de junio de 1956, hace 50 años, el interventor nacional de la provincia del Chaco, coronel Pedro Avalía, firmó el decreto que disponía la creación del hospital para la Madre y el Niño, como culminación de un proceso iniciado muchos años antes.

Su antecedente más próximo fue la precaria salita de niños que funcionaba en el Hospital Perrando, a la que concurría, entre otros, el doctor Avelino Castelán, quien tuvo entonces la feliz idea de fundar el primer hospital de niños del nordeste.

Corría la década del 50, un período de grandes realizaciones sanitarias, lideradas por el doctor Maderna, subsecretario de Salud Pública. Fue cuando se sembró de centros de salud la ciudad de Resistencia, en reemplazo de las improvisadas y anárquicas salitas de primeros auxilios.

Con la fundación del Hospital para la Madre y el Niño se cierra el ciclo de las extraordinarias realizaciones sanitarias de la época.

Se debe destacar que, también entonces, el 20 de junio de 1957, se sancionó la ley provincial que reglamenta en todo el Chaco el ejercicio de la profesión médica y de sus ramas auxiliares, y se completó esta legislación con la creación del Consejo de la Sanidad, figura inédita en todo el país.

El Hospital para la Madre y el Niño funcionó primero en el hotel Savoy, luego en el Policlínico del Norte y finalmente en el recordado edificio de Tucumán 310 (actual Juan D. Perón), al que hoy el casino le ha cambiado su vieja y querida fisonomía.

Para 1975, las instalaciones ya resultaban pequeñas para la gran demanda de servicios que exigía la población, por lo que surgió la necesidad de mudarlo a un nuevo y más amplio local.

Al cabo de diversas gestiones, en 1978, el Colegio Médico Gremial de Resistencia reforzó el pedido del edificio donde hoy funciona, donado en ese entonces a la CGT; y, finalmente, se inauguró en ese lugar el nuevo Hospital Pediátrico, en junio de 1979.

La institución se constituyó, desde entonces, en la columna vertebral de la atención de la madre y, en especial, del niño.

Llegó a tener la jerarquía actual gracias a todos los que allí han trabajado y han dejado sus huellas, su vocación de servicio y su ejemplo de hombría de bien; y gracias a todos los que hoy siguen trabajando, en la misma huella, por el bienestar y la salud de los niños.

El objetivo de la institución es levantar el status de la población infantil y proteger a la embarazada, resultado de una concepción inseparable de la madre y el niño.
Fuente: Diario Norte.

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