sábado, 8 de diciembre de 2007

El Nivel De Pobreza Se Acentúa En Los Barrios De La Periferia De Resistencia

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Una tarea realizada sobre la población del Gran Resistencia en base a las cifras del Censo de 2001, determina el alto grado de pobreza que se ubica en los barrios más periféricos de la capital chaqueña y las localidades aledañas. El trabajo deja de manifiesto la baja y muy baja capacidad de subsistencia de los hogares, degrada notablemente desde el centro hacia la periferia de la metrópolis.

La investigación cuya denominación es, "Determinación de los niveles de pobreza y su diferenciación espacial en el Gran Resistencia" fue llevada a cabo por la profesora Isabel Brest del departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la UNNE, en conjunto con dependencias del CONICET.

El objetivo establecido con el trabajo fue contribuir con el reconocimiento espacial de los diferentes grados de pobreza, a partir de los datos del Censo 2001 y la representación cartográfica del IPMV (Índice de Privación de Medios de Vida).

La posibilidad de sostenimiento del hogar es difícil y las familias alcanzan a ser muy pobres en los barrios marginales con porcentajes superiores al 40 % de los hogares con muy baja capacidad de subsistencia. Contrariamente, los que muestran mejores condiciones en la capacidad de generar medios de vida, son los radios ubicados en el centro urbano.

Cabe aclarar que el aglomerado urbano del Gran Resistencia comprende el ejido municipal de Resistencia y la zona portuaria contigua constituida por Barranqueras y Puerto Vilelas a lo que se suma la localidad de Fontana hacia el Noroeste.

El IPMV (Índice de Privación de Medios de Vida) intenta combinar determinantes de la pobreza relacionados tanto con su condicionamiento estructural como con su carácter coyuntural, mediante la combinación de la Condición de Hacinamiento (CH) con el Índice de Capacidad de Subsistencia (ICS).

El primero, mide el grado de suficiencia de los ingresos en los hogares a través de la relación de dependencia entre el número de integrantes y el número de preceptores del hogar.

Al mismo tiempo, el segundo considera las diferencias en los ingresos según género, teniendo en cuenta que para empleos similares la remuneración que percibe una mujer es inferior a la del varón.

Mediante estos métodos se determinó los niveles de pobreza. Así, se realizó la siguiente clasificación:

- Hogar con un perceptor varón que no ha completado los estudios primarios: Muy baja.
- Hogar con un perceptor varón con nivel de educación primario o EGB completo: Baja
- Hogar con dos perceptores varón/mujer con nivel de educación primario o EGB completo el varón e incompleto la mujer: Media
- Hogar con dos perceptores varón/mujer con nivel terciario o universitario completo: Alta
- Las mejores condiciones para el mantenimiento y reproducción del hogar: Muy alta


Si bien los resultados fueron varios, un análisis espacial detallado establece que los sectores que poseen la mayor proporción de hogares ubicados en la denominación baja y muy baja capacidad de subsistencia, corresponden a la periferia urbana en donde se localizan barrios o villas como Ghio, Luisa, Chica, Elba y Oro hacia el Norte-Noroeste de la ciudad y los barrios La Toma, La Loma, Villa Maria Cristina, General Mitre, Los Lirios y Dónovan al Este.

Asimismo, poseen elevado porcentaje de hogares en condiciones de pobreza las villas Don Andrés, Facundo, Alberto, Nueva, Luzuriaga, Aeropuerto y el barrio Bittel Felipe y Juan Bautista Alberdi, entre otros.

En los citados sectores, los radios censales poseen más del 50 % de los hogares y, en algunos casos, más del 80 % con baja capacidad para obtener recursos necesarios para el sostenimiento.

En el modelo espacial estudiado, se manifiesta que se encuentran severamente afectados los radios periféricos donde los mayores valores superan el 50 % de los hogares en el año 2001, especialmente al sur-suroeste y norte-noroeste de la ciudad.

Se observa que más del 40 % de los hogares, en los sectores marginales, se encuentran en condición de muy baja capacidad de subsistencia. La baja capacidad de subsistencia de los hogares ponen en evidencia los peores niveles de vulnerabilidad; pero, al mismo tiempo, está reflejando otras condiciones relacionadas con las diferentes estructuras socioeconómicas que - a través de los procesos de expansión urbana producto de la migración rural, por la crisis de la producción agraria - se han intensificado favoreciendo a la zona central.

Contrariamente, la pervivencia de altos niveles de vulnerabilidad y la desarticulación territorial caracteriza a los cinturones marginales. En síntesis, en la estructura urbana de la ciudad de Resistencia existen diferentes niveles y manifestaciones espaciales de pobreza.

La variación hacia niveles críticos de los índices opera desde el centro a la periferia de la ciudad, lo cual reafirma la importancia de la condición central de la misma en la prestación de los servicios en contraposición a la privación que sufren los habitantes que habitan barrios marginales.
Fuente: Revista Ciencia y Técnica (nota publicada en diario chaco.com)

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