lunes, 16 de enero de 2006

Campo Del Cielo

Enlace Asociación Chaqueña de Astronomía: http://www.campodelcielo.com.ar/

Asociación Civil CIENCIA HOY

Contrariamente a lo que afirma gran parte de la literatura antropológica tradicional, no parece haber relaciones muy firmes entre la cultura de los aborígenes chaqueños y los meteoritos de Campo del Cielo, que habrían caído en el sur de la provincia del Chaco hace poco menos de 6000 años.

La región natural del Chaco –a veces también llamada el Gran Chaco– es una vasta llanura de alrededor de un millón de kilómetros cuadrados que se extiende desde las sierras subandinas de Bolivia y el noroeste argentino, en el oeste, hasta pasar los ríos Paraguay y Paraná en el este; y desde las selvas tropicales de Santa Cruz de la Sierra en el norte, hasta los límites de la provincia de Córdoba en el sur.

Está cubierta por bosques secos y sabanas subtropicales de pastizales, la cruza por el medio el trópico de Capricornio y pertenece principalmente a la Argentina y el Paraguay, con una parte más pequeña en Bolivia y solo una porción menor en el Brasil.

Geológicamente, es una gran cuenca de sedimentación entre la cordillera y el macizo de Brasilia, cuyos suelos, esencialmente libres de piedras y más arenosos cerca de las sierras, se hacen más limosos a medida que se avanza hacia el este.

Escasos ríos cruzan el Chaco, entre ellos el Pilcomayo, el Bermejo y el Salado. Provienen de las sierras y reciben poca agua hasta acercarse al Paraguay y el Paraná, donde llueve más y se forman cañadas y esteros.

En una zona específica de la región natural del Chaco, en el sur de la provincia argentina de ese nombre y el oeste de la de Santiago del Estero, se encuentra una importante dispersión de meteoritos conocida por el nombre de Campo del Cielo.

Se cree que su origen fue la caída, hace unos 5800 años, de un gran meteoroide metálico (se llama meteoroide a cualquier objeto interplanetario, pétreo o metálico; si atraviesa la atmósfera y llega a la superficie de la Tierra, pasa a ser un meteorito). El impacto del cuerpo celeste en esa zona dio lugar a un conjunto de cráteres, de los que hay veintiséis documentados.

En el más importante, llamado Rubín de Celis, de unos 5,5m de profundidad, se encontraron notables fragmentos meteóricos. Los meteoritos llamados El Chaco, de unas 37 toneladas, y Mesón de Fierro, de unas 20, formaron parte de la misma dispersión.

Estudios realizados entre 1962 y 1968 por el geólogo norteamericano William A Cassidy, especialista en meteoritos y cráteres de impacto, llevaron a suponer que la profundidad original del mencionado cráter fue de cerca de 14m.

En distintos lugares de la depresión se hallaron restos de carbón vegetal, cuyo origen probablemente haya sido el incendio del monte producido por la caída del bólido.

Esos restos fueron fechados mediante el análisis de la descomposición radiactiva del carbono 14, lo que permitió deducir los 5800 años indicados, con un margen en más o en menos de 200 años.
Por Sixto Giménez Benítez, Alejandro López y Luis Mammana
Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, UNLP

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