martes, 29 de julio de 2008

Pistas Clandestinas en Chaco

Airplane
La Justicia Federal reconoce que las pistas clandestinas de aterrizaje se multiplican en Chaco.


La jueza federal de Sáenz Peña, Zunilda Niremperger, reconoció ayer que las pistas clandestinas de aterrizaje que existen en el interior, y en las cuales se supone que descienden aviones llevando contrabando o drogas, “se multiplican día tras día”.

Por eso, remarcó la necesidad de refuerzos en recursos humanos y materiales para combatir esos delitos.

En ese sentido, la jueza rescató la convocatoria efectuada por el gobernador Jorge Capitanich para discutir ése y otros temas, en una reunión de la que participaron también representantes de las fuerzas federales y provinciales que actúan en la provincia.


Además, se prepara un encuentro similar de carácter regional.

Niremperger, en declaraciones a FM Universidad, dijo que la reunión que mantuvo con el gobernador, se organizó “porque él está preocupado, al igual que nosotros, por la grave situación que vive nuestra provincia en relación al narcotráfico y la trata de personas”.

“La idea era reunir a las fuerzas nacionales y provinciales, y también a quienes integramos el juzgado federal, para actuar con conjunto contra estos flagelos”, dijo.

En cuanto al tráfico de personas, dijo que “no hay nada concreto, aunque estuvimos en forma reiterada por este tema en los medios nacionales, así que es algo que nos preocupa”, y sobre el narcotráfico admitió que “dejó de ser un delito de paso, porque sabemos todos que queda y está instalado en toda la sociedad”.

“Eso me preocupa, porque los mismos padres de las personas involucradas me hablan desesperados tratando de encontrar una solución para su familia o sus hijos. Creo que esta iniciativa es importante, porque si bien eliminar este flagelo es una idealidad, por lo menos podemos combatirlo y hacer algo serio, y para eso se necesitan decisiones políticas fuertes”, planteó.

Sobre los casos de contrabando, dijo que “nos toca sólo el encubrimiento, y no tenemos casi procedimientos, y eso también fue una inquietud deslizada en la reunión, porque aquí en el interior no había muchos procedimientos por contrabando”.

La jueza dijo que algunos miembros de fuerzas de seguridad dijeron al respecto que “cada vez la gente que se ocupa de este tipo de delitos busca la mejor forma de eludir a la justicia y la seguridad, y como para que se configure el contrabando o el encubrimiento, deben ser determinados montos, se hace un contrabando hormiga, llevando pequeñas cantidades, de modo que sólo se configuren infracciones aduaneras, lo que dificulta la represión de este delito”.

Al preguntársele si en el interior continúa la presencia de decenas de pistas clandestinas de aterrizaje, dijo que “se multiplican día tras día, y tiene que ver con esta especie de libertad que le damos a quienes comercian de este modo, porque no hemos reforzado todavía en el interior las fuerzas de seguridad y las formas de investigación”.

A esto sumó que los delincuentes “trabajan con una complejidad cada vez mayor, y las fuerzas de seguridad tal vez no tienen los recursos suficientes para poder atacarlos”.

“Sabemos que (las pistas) existen y cada vez son más, pero es difícil llegar, prevenir, y poder atacar esto de algún modo. Por eso hablamos de una coordinación entre la Fuerza Aérea, fuerzas federales, fuerzas provinciales, con el apoyo de las acciones de inteligencia nacional”, indicó.

Niremperger lamentó que todavía no están disponibles los nuevos equipos de radar en la región. “Es una lástima, eso va a llevar un tiempo”, dijo, pero rescató que “con la participación de la Fuerza Aérea se pueden hacer acciones de control”.

En ese sentido dijo que “muchas veces detectamos pistas clandestinas, pero hay que tener también elementos para un ataque concreto, es decir inteligencia para saber cómo se manejan, los días en que operan, cómo llegar hasta el lugar, etcétera, y en eso también tienen que ver las fuerzas provinciales, que conocen mejor las zonas y cómo llegar a ellas”.

La jurisdicción del juzgado de Sáenz Peña es geográficamente muy amplia, y dijo que frente a ello “nos sentimos un poco con las manos atadas, porque se necesitan recursos, no sólo humanos sino también tecnológicos y movilidad para las fuerzas.

Si un juzgado no tiene fuerza de seguridad suficiente para enfrentar este tipo de delitos, vamos a estar en forma casi inútil”.

Ahora se preparan nuevos encuentros, y la idea es organizar una reunión de carácter regional entre funcionarios, legisladores y magistrados, con representantes de las fuerzas de seguridad, “para que esto sea una zona de riesgo para quien quiera venir a delinquir a esta región”.

Fuente: Diario Norte.

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