jueves, 10 de agosto de 2006

Zoo De Saénz Peña: Pasión Y Orgullo

Textos de Hipólito Ruiz
- Fuente: Chaqueña.

Tiger

Hablar del zoológico de Presidencia Roque Sáenz Peña es hablar de Jorge García. Es que, desde junio de 1977, cuando llegó a lo que por entonces era el vivero municipal y vio que a la gente le interesaba visitar ese pequeño espacio, donde se podía mostrar una rica floresta a las numerosas familias que lo visitaban, pensó en la posibilidad de ofrecer algún atractivo más.

Un año más tarde, de carácter osado, García se animó y puso a exhibir dos tortugas y unos patos ubicados en cajoneras. "Se me ocurrió llamar la atención con algo", dice, recordando los comienzos de lo que hoy es el moderno complejo ecológico municipal, que en el país, por sus características, es el único. Incluso no se conocen antecedentes similares en Sudamérica.

Tiene 51 años. Nació en La Plata, provincia de Buenos Aires, pero se siente oriundo de Tres Isletas y saenzpeñense por adopción.

Jorge García, ingeniero agrónomo de profesión, cuenta que, desde chico, se sintió atraído por las especies animales y vegetales. Siendo niño, tenía a su cargo una granja en la que, junto con sus hermanos, además de producir verduras, criaban pollos, cabritos, corderos, "y vendíamos verduras y leche en la calle; pero nunca abandonamos los estudios", dice.

¿Alguna vez soñó con llegar a dirigir un complejo con estas características?
Puedo asegurar que he soñado esto y mucho más. Cuando tenía 5 o 6 años, creo que ya tenía orientada mi vocación hacia los animales y hacia la naturaleza. Aún puedo recordar que hacía maquetas de granjas, con animales, un vivero y algunos jueguitos para los chicos ...

Y esa vocación se fue fortaleciendo con el apoyo de mis padres, que me enseñaron el respeto por la naturaleza, porque cada animal tiene derecho a la vida, y también ensayaba en nuestra pequeña granja en Tres Isletas criando animales ...

Una vez me había encariñado tanto con unos pajaritos que crié; pero el compromiso por dejar que estos animalitos vivan en su hábitat, los tuve que soltar, y cuando abrían las alas al volar, supe interpretar el valor de la libertad, y el respeto a la vida.

¿Cómo llegó a ese viejo vivero municipal?
El 17 de junio de 1977 llegué por primera vez al vivero municipal acompañado del agrónomo Silva, quien era el jefe de esa dependencia. Había ganado el cargo por concurso. En ese entonces, había una pequeña parcela con plantas y nada más. Y la gente se paraba a la orilla de la ruta y entraba a mirar las especies que había.

No había muchos árboles en el predio, y se veía mucha desolación, y al año siguiente se me ocurrió la idea de poner algunos animalitos para atraer más a la gente, sobre todo a los chicos, y enseñarles a través de ellos el encanto de la naturaleza.

¿Cuáles son los principales logros que hoy se pueden exhibir?
Lo principal es que, por sus características, es único en Argentina, y no se conocen antecedentes en Sudamérica. Todo el éxito del complejo radica básicamente en la ambientación de su parque y los logros reproductivos en cautividad. Esto es continuamente destacado por técnicos y expertos profesionales, tanto nacionales como extranjeros, que lo han visitado.

¿Y las satisfacciones que da esta tarea?
Poder ocuparme, y junto con un sinfín de gente que está detrás de nosotros, del problema de las especies en vías de extinción, y por eso creo que es fundamental educar principalmente a niños y jóvenes.

La educación es una herramienta importantísima para la conservación del medio ambiente y de las especies que lo componen. Y otra de las grandes satisfacciones es que las instituciones zoológicas han hecho una integración en cuanto a proyectos de manejo y reproducción de las especies.

¿Con el aporte de quién se sostiene el complejo?
El gran esfuerzo por sostener y desarrollar el zoológico lo hace la Municipalidad de Sáenz Peña. Aunque el gobierno provincial hace un aporte de una partida a través de la Subsecretaría de Recursos Naturales, la Municipalidad es la que sostiene el funcionamiento del complejo. Con el ingeniero Bruno Schwesig tenemos una excelente relación y trabajamos de manera coordinada.

La que continúa en deuda es la Nación, porque nunca hemos logrado apoyo financiero para lo que aquí se realiza y uno ve que se ha subsidiado a tantas instituciones y proyectos que a la larga no han dejado ningún beneficio para la comunidad.

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