lunes, 13 de noviembre de 2006

Antonio Michelino, El Cura Salesiano Que Predica Entre Los Más Pobres De Angola

Angola

El padre Antonio Michelino es salesiano y tiene 70 años, aunque aparenta mucho menos. Desde hace unos días está en Resistencia visitando a los amigos que hizo cuando fue director del Colegio Don Bosco.

Al frente de esa comunidad religiosa y educativa estuvo hasta 1987, cuando partió hacia Angola para misionar entre los más pobres de ese país ubicado al suroeste de Africa.

En una de las aulas del Colegio Don Bosco, las mismas que visitaba a diario cuando era director del establecimiento, el padre Michelino recibió ayer a NORTE para relatar su experiencia como cura misionero en villa Calulo, la zona donde desarrolla su labor, que está ubicada a 300 kilómetros de Luanda, la capital de Angola.

Allí realiza el trabajo propio de un salesiano: promover la educación de los niños, jóvenes y adultos, además de acercar la catequesis a los más necesitados. Como parte de su labor pastoral, visita a lo largo de cada mes 105 capillas ubicadas en pequeñas localidades cercanas a villa Calulo.

"Tenemos mucho por hacer allí", dijo el padre Michelino. "En Angola hay dos realidades: la que se vive en los centros urbanos, y la que se vive en el campo. En las ciudades, más o menos, se vive; pero en la zona rural la gente tiene muchas necesidades", relató el sacerdote.

En rigor, el trabajo de los misioneros salesianos no es tan sencillo en Angola, sobre todo si se tiene en cuenta que el país pasó por una terrible guerra civil, que concluyó hace apenas cuatro años.

Además, como ocurre en muchas naciones subsaharianas, Angola está sujeta a epidemias periódicas de enfermedades infecciosas.

"Durante la guerra civil la situación era peligrosa, y muchos angoleños buscaron refugio entre nosotros. Como los guerrilleros respetaban nuestro trabajo, nunca entraron a nuestra misiones", explicó.

La extrema pobreza, las enfermedades y la falta de escuelas, hacen que en Angola -que fue una colonia portuguesa hasta 1975- todos los esfuerzos para sacar a la población de esta situación resultan pocos.

La mayoría de la población es analfabeta, y eso hizo que en su momento el gobierno de Portugal pidiera ayuda a la Iglesia Católica para avanzar en una alfabetización masiva de la población. Es por eso que los misioneros salesianos están desde hace 35 años en este país africano colaborando con la educación de los más pobres.

"Hay otros argentinos trabajando en villa Calulo", dijo el padre Michelino y explicó que con él colabora el padre José López, que nació en Corrientes; y una misión cercana se encuentra el religioso entrerriano Nuncio Randisi.

"Estamos satisfechos con el trabajo que estamos realizando allá. No es un lugar fácil, pero cumplimos con la misión que nos encomendó la comunidad cristiana", señaló el sacerdote.

En el lugar donde misiona el padre Michelino no hay teléfonos, pero una persona donó un equipo para que tengan acceso a internet. Por eso, el religioso tiene una dirección de correo electrónico (antoniomichelino@gmail.com) donde puede recibir durante todo el año mensajes de sus amigos chaqueños.

Fuente: Diario Norte.

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