viernes, 3 de noviembre de 2006

Topando El Monte Chaqueño

Bulldozer
En un nuevo documento, el Centro de Estudios e Investigación Social Nelson Mandela de derechos humanos realiza otra denuncia del desmonte que no cesa en nuestra provincia, con la firma de su coordinador, doctor Rolando Núñez.

En este caso, después de una visita a los lugares para investigar este preocupante tema y desnudar quiénes son los responsables, el Centro Mandela comprobó que se arrasa el monte chaqueño en la zona de Pampa Solís, a 40 kilómetros de Tres Isletas, camino a Avia Terai.

El texto narra que "el lunes 16 de octubre iniciamos nuestra última visita al departamento Maipú. Realizamos nuestra tarea recibiendo testimonios y tomando imágenes del desmonte en la zona. En los días siguientes quedaron en el lugar dos miembros de nuestro equipo con el objetivo de detectar el trabajo de las topadoras en la tarea de tumbar el monte.

El viernes 20 nos transmitieron que había comenzado una topada en un campo ubicado en la colonia Tres Naciones, en el Lote 20 Pampa Solís. El desmonte continuó el sábado; entonces nos dispusimos a viajar.

En el Lote 20 de Pampa Solís encontramos que se estaba desmontando en un campo ubicado en este lote de la colonia Tres Naciones, a 40 kilómetros de Tres Isletas, camino a Avia Terai. El cartel puesto en la tranquera del campo señalaba que el propietario era Delfino Martínez, aunque se sabe que vendió su propiedad a una persona que en los dos últimos años compró muchas tierras en la zona, hasta ser el principal latifundista.

El técnico responsable era Julio Michela, autorizándose el desmonte en marzo de este año, con la intervención de la oficina forestal de Tres Isletas. La superficie autorizada para desmontar fue de 128 hectáreas, que pocas veces se respeta, con obligación de reforestar, lo que nunca se hace dado que los campos se destinan inmediatamente a la agricultura.

Apenas salió el sol logramos tomar las primeras imágenes del monte ya topado. Los restos forestales eran cuantiosos. A lo lejos se escuchaban los típicos ruidos de una topadora en plena tarea de arremeter contra el monte. Minutos antes de las 8 de la mañana pudimos tomar imágenes de la topadora en la tarea concreta de tumbar el monte.

El topado era tremendo porque las especies y los árboles eran de gran talla. Nuestra presencia en el lugar nos permitió comprender y tomar conciencia del espantoso procedimiento que utilizan para destruir el bosque nativo. La topadora cumplía mecánicamente su tarea de destruir todo. El topadorista lo hacía espontáneamente: estaba trabajando.

Era evidente que las restantes cuestiones no tienen importancia, solamente interesa el fin económico, fundamentalmente la ampliación de la frontera agropecuaria para cultivar girasol y soja transgénica, en una agricultura sin agricultores, que excluye y expulsa a los pequeños y medianos productores del campo.

Osvaldo Ramón Maldonado. Chala Maldonado vive donde tiene su chacra, en Pampa Solís. Nacido y criado en la zona. Es un pequeño productor de sementera baja, que además tiene un pequeño número de animales vacunos, chivos y chanchos. También cría gallinas, patos y otras aves y especies para el consumo familiar. Tiene ocho hijos: cuatro guainas y cuatro varones. Convive con su compañera. Es analfabeto, pero de gran sabiduría, con expresiones llamativamente claras.

Uno de sus orgullos estriba en que está haciendo estudiar a todos sus hijos. Los que van a la escuela primaria asisten a la EGB 782, ubicada en el Lote 20, Pampa Solís, a 4 kilómetros de su casa. La escuela no tiene energía eléctrica, por lo que no pueden usar los ventiladores ni la computadora. La topada que descubrimos se cometió a tres kilómetros de su pequeño campo. Sufre cuando tumban el monte y se muestra impotente cuando queman los productos forestales. Ama profundamente el monte.

"Fijate lo que está quedando; ya no queda nada más. Emigraron muchos. Van a ser unos más de las villas miseria. No sé hasta cuándo voy a resistir. Si esto no para, ya lo tenemos hablado: con varios vecinos vamos a tomar otra medida. No sé qué medidas vamos a tomar. Una medida más dura. Vamos a defender con uñas y dientes. Vamos a defender lo que nos corresponde a nosotros. Todos nos están llevando a la ruina. Las tierras son de los grandes empresarios.

Muchos se van a enojar conmigo. Yo quiero que esto quede claro: yo estoy en contra de estos grandes empresarios porque acá están figurando dos o tres empresarios, nada más. Nadie conoce quiénes son ni de dónde vienen. Conozco algunos nombres. Me comentaron. No sé si es cierto. Un tal Buratovich, Batistuta y compañía y otro más que en este momento no recuerdo.

El tal Buratovich, corre la versión acá, tiene 50 mil hectáreas; y dice que todo va a ser desmontado. Batistuta tiene 30 mil, que no es sólo acá. Ocurre en otras zonas, en Avia Terai, en Napenay, en General Güemes, en el Brown, que es Pampa del Infierno, la punta de este lado, sobre Pampa Regimiento.

Desmontan para sembrar. Están sembrando granos. Están fundiendo todo el monte. La gente se va toda al pueblo. El mismo gobierno le pone la soga al cuello. En el pueblo trabajan de changarines. Acá ya no hay nada más. Yo el futuro lo veo cada vez más negro. Veo que acá vamos a ser manejados por dos o tres tipos, no más. No entiendo por qué tenemos que estar fundiendo lo que es nuestro. No me explico esto.

Le pido al gobierno que deje la camiseta de política. Que la tire a un lado. Que defienda lo nuestro, junto con nosotros. Nosotros somos medianos y pequeños productores. Lo que yo veo hoy es que nunca tuvimos apoyo del gobierno. Hoy están dando las viviendas rurales a aquellos a los que no les hace falta. Y a los pequeños y medianos productores, que verdaderamente tienen necesidades, no les dan nada. ¿Y entonces?

Recién ahora dicen que dan viviendas rurales, cuando ya no hay productores en el campo. Diez años antes tenía que venir esto, pero verdaderamente para quien necesita. Esto pasa por culpa de los gobiernos. Nunca tuvimos una ayuda como la gente. Siempre apoyan a los grandes productores".

Ramón Fortunato Quintana. Quintana vive en el Lote 20, en el paraje Tres Naciones, prácticamente desde que nació. Es changarín. Tiene varios hijos. Vive agobiado. Se puso a hablar y nos contó que "hay gente que está comprando todos los montes. Son isletas las que quedan. Y tenemos muchos chicos. Algunos quedan directamente sin comer.

No tenemos dónde trabajar. Nos estamos quedando sin trabajo por el desmonte. Ahora no sabemos qué podemos hacer. Directamente no podemos hacer nada, porque los tipos tienen plata; nosotros somos pobres, realmente no podemos hacer nada.

El gobierno está autorizando los desmontes que está habiendo acá. Nosotros nos quedamos sin monte. ¿Y dónde ponemos a nuestros hijos? Están tumbando los quebrachos más grandes; nos estamos quedando sin nada. Están quedando las pampas, directamente. No tenemos nada de ayuda del gobierno; no tenemos nada.

Me duele mucho cuando no tengo para darles de comer a mis hijos. Me da impresión. No tengo trabajo. Me quedo en la casa. Les pido a los funcionarios que puedan parar esto, atajar esto. Que vengan y pongan candado a las topadoras, hasta que aparezcan los dueños del monte. Nosotros queremos conocerlos, queremos charlar con ellos, qué es lo que están pensando realmente.

Ellos son gente que no aparece. Se manejan con encargados. Muchos vecinos se están quejando. Pero no podemos hacer nada, porque nosotros no tenemos cómo. Estamos en la nada. Cada vez no están empujando más. Nosotros no sabemos más qué hacer. Hay noches que no podemos dormir, pensando en qué es lo que pueden hacer el día de mañana. Se están encimando.

Las topadoras ya se me están asomando a la pared de mi casa. Yo no sé qué piensa el gobernador de nosotros. Yo no puedo explicarme. En otro año más no sé dónde vamos a quedar nosotros. No vamos a tener ni para traer un pedazo de leña para fuego, para hacer un cocido para nuestros chicos. No sabemos cuál va a ser nuestro destino. Lo que yo quiero es candear la topadora y trancarla para que no siga más.

Desde hace rato que vienen topando el monte. Vienen acá y le meten topadora no más. El topadorista dice: Tenemos que topar. Y topan, no más. Después queman todo. Tumban todo y después le meten fuego. Cuando queman, nos castiga el fuego. Algunas partes la gente abandonó su casa; se fue. También se les ha quemado la casa en alguna parte.

El gobierno no nos apoya nada. Algunos pequeños productores ya vendieron sus tierras y se fueron porque el gobernador les mentía, que te van a quitar el monte, que hay que pagar. Como el productor no tenía, entonces tuvieron que regalar la tierra."

Dirección de Bosques, los profesionales del desmonte, el poder político y la deuda de verdad
La práctica constante y perversa de atacar el monte degeneró en una profunda degradación de nuestro sistema. Los profesionales del desmonte mandan por ambición, ante un estado vencido por la indulgencia, por la deslealtad o por la deshonestidad de los funcionarios que manejan su estructura, con último apoyo en el propio poder político.


La pasión exaltada de estos profesionales, que actúan únicamente detrás del éxito económico, arrastra la manía de cargarse con todo el monte. Son parte de una provincia dura, que provoca muchos dolores sociales, que el pueblo definidamente empezó a convencerse y a descubrir a partir del festival de ventas fraudulentas de tierras fiscales.

En conjunto son los constructores de una gran deuda de elaboración, que no es otra cosa que una deuda de verdad, de realidad, de saber hacer con un auténtico sentido de responsabilidad social.

Bajo el esquema y la lógica que manejan, las ideas son novedades dudosas, que deben ser sistemáticamente cuestionadas y descalificadas, fundamentalmente por quienes tienen responsabilidades públicas que los obligan a rendir cuenta de sus desempeños.

La novedad de las ideas es un lujo que no pueden darse los dirigentes y funcionarios que forman parte de la estructura dominante en nuestra provincia, a la que tienen cautiva.

Misiones tuvo un parto de elefante. Chaco puede encontrar sus ideas y sus propias novedades, hasta liberarse. Debemos evaluar correctamente el presente.

Por ejemplo, el arribo de Rolando Toledo al Superior Tribunal de Justicia, como operador y gestor de las necesidades y de los intereses de la Alianza oficialista, es un dato inocultable y trascendente.

Por lo grotesco del mecanismo a través del cual se logró imponerlo y, fundamentalmente, por la tarea que desempeñará con el grupo, surgirán las señales más groseras e inaceptables de que el rozismo ha logrado conseguir la suma del poder público, encubierto por la cáscara de la división de poderes.

Los tiempos que vienen no sólo son de confrontación con los profesionales y socios de los desmontes, sino con el propio poder político que -en última instancia- es el que desmonta".

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