domingo, 20 de agosto de 2006

Claudia Masin, Una Poeta Chaqueña Que Trasciende

Love Letter
Descubrirla fue un hallazgo necesario. "No existe el lenguaje deslumbrante, existen las palabras,/ como piedritas desprendidas de un volcán que se extinguió/ después de estallar" citaba el critico literario Jorge Monteleone en el diario La Nación (17 de noviembre de 2002).

Aunque en cierta forma ya la había encontrado, eso bastó para buscar a la poeta chaqueña Claudia Masin de la que daba cuenta el diario porteño.

Geología, el libro en cuestión, no tardó en llegar a mis manos y pude descubrir esa intensa y por momentos empecinada intención de cumplir el mandato de "Toda nuestra infancia debe ser imaginada de nuevo", que la autora cita del filósofo francés Gaston Bachelard.

Nació aquí en el Chaco y desde hace un tiempo largo reside en Buenos Aires pero puede decirse que a través de su poesía trasciende cualquier ubicación geográfica al afirmarse en una territorialidad afectiva universalmente esencial.

En ese libro, desde la voz de una niña fantaseaba con un futuro de geóloga y escribía

"... cuando sea grande,
... voy a averiguar sola
lo que nadie me sabe contar,
voy a clasificar todos los géneros
del dolor que conozco
como si fueran piedritas".

Así, página tras página, rescata la palabra de una infancia a interpretar desde la búsqueda arqueológica de su voz interior siempre latente.

Abrigo (2004) consolida un poemario signado por la intensidad de lo breve, construyendo una secuencia de metáforas perfectas -certeras y profundas- en que la melancolía de ausencias confronta a la presencia descarnada del abandono.

Allí se percibe el desafío de una búsqueda exigente de los sentimientos cardinales que conformará un bien preciado, la certeza del poema como instinto vital. De ese libro:

"El viaje de lo visible a lo invisible
duró la vida entera.
Ahora, dame tu abrazo
para olvidar mi miedo a llegar, sola,
a un país extranjero".

La soledad (2004) es más intimista aún y pone en palabras la cruda decisión de sobrellevar la verdad escrita en el cuerpo como sentencias de lo vivido.

"El calor, el aire de la noche, los grillos, el olor de tus manos, las cosas que no van a perdurar en ningún sitio salvo en el cuerpo, que no sabe perder ni recordar".

Este libro es un testimonio sincero de ciertos momentos de extrema sensibilidad en que verso a verso la palabra se torna emoción y se convierte en una consagración de la vida.

La vista (2002) es un recorrido nostalgioso por imágenes cinematográficas que de alguna manera quedaron en su recuerdo y se postulan aquí como factor decisivo en la restitución de los sentimientos fundamentales frente a la incertidumbre del desamparo.

"... En el sueño, alguien decía:
donde tengas tu tesoro tendrás
tu corazón.
Y yo me preguntaba qué pasaría si tu tesoro se perdiera,
qué pasaría en un juego de cajas chinas
si al llegar a la última,
la que debería contener el objeto precioso,
ésa, como todas las otras,
estuviera vacía".

Este libro obtuvo el prestigioso Premio Casa de América (Madrid, España) y fue publicado por la editorial española Visor.

La semana pasada se presentó en Buenos Aires el segundo número de la Hofstra Revista de Literaturas y Culturas Hispánicas de Nueva York dirigida por Miguel Ángel Zapata. Esta edición invita a la reflexión acerca de la poesía argentina actual y contiene un dossier de doce poetas argentinos entre los que figura Claudia Masin junto a principales poetas contemporáneos como Diana Bellessi, Arturo Carrera, Leopoldo Castilla, Romina Freschi, Tamara Kamenszain, Daniel Múxica y Mercedes Roffé.

Asimismo, la semana próxima en la Biblioteca Nacional se presentará Galerna: Revista de literatura internacional en un acto que contará con lectura una de poesía en la que participarán su editora española Marta López-Luaces y nuevamente acompañará Claudia Masin entre las principales voces de la poética nacional.

El secreto -de próxima aparición- será su primera publicación chaqueña bajo la edición de Librería de la Paz.

Este libro incluirá poemas inéditos de su producción de los últimos diez años, con una selección de sus tres libros anteriores pero principalmente reunirá los libros inéditos La soledad (2004) y El regreso (2005).

Por primera vez, este año pudo ser profeta en su tierra y presentar su producción literaria a los lectores chaqueños.

Claudia Masin una voz que irrumpe en el silencio apenas como un susurro pero con la contundencia de la palabra precisa, despojada e intensa hasta convertirse en una conmoción que merece celebrarse.
Fuente: Diario Norte.

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