martes, 12 de diciembre de 2006

El Trabajo Silencioso De La Granja Hogar De Charata

Barn
CHARATA - La Granja Hogar "Las Charatas", una institución que trabaja en la contención y recuperación de personas con adicciones, continua con su actividad silenciosa y de bajo perfil aunque de enorme valía para los jóvenes que concurren a diario.

Virginia Capanzi, presidenta de la comisión, contó a NORTE que hay varios chicos trabajando en la Granja derivados por Minoridad y Familia y por el juez de paz. Todos tienen que cumplir horas comunitarias y durante su permanencia en la institución realizan los trabajos propios de ese espacio, a saber: alimentar a los animales, trabajar la tierra, quitar malezas y mantener el espacio con la máxima limpieza posible.

Las tareas diarias son coordinadas en equipo, en el comienzo de cada jornada. A veces trabajan en equipo y otras en "tareas islas", donde cada uno toma un espacio y desarrolla allí una actividad, para encontrarse consigo mismo. La cantidad de jóvenes varía permanentemente. A veces hay 7, 9 o 4; algunos se quedan a almorzar y otros regresan a sus hogares.

Con los chicos trabaja ad honorem la psicóloga Shirley Tulian, y además cuentan con la asistencia permanente de Capanzi. Asimismo hay dos jóvenes que realizaron un curso de terapeutas en la Fundación "Vida Nueva" en Buenos Aires que ayudan en la contención, y un sereno que cuida las instalaciones.

"Entre los chicos se van creando relaciones importantes", valoró Capanzi y reveló que "sin demasiadas preguntas, ellos hablan cuando tienen ganas y con la persona que quieren".

Hablando de necesidades fue clara: hay muchas. "Cuando alguien está levantando una casa, sabe que hay necesidades, por eso recibimos todo lo que aquellas personas que estén dispuestas a colaborar deseen aportar", explicó.

En este sentido, indicó que "nosotros somos unos agradecidos de la comunidad de Charata porque jamás le dio la espalda a la Granja y, si bien nuestra movida no es demasiado pública, cuando se reciben manifestaciones anónimas y donaciones de personas que no dejan sus nombres quiere decir que estamos bien".

Por otra parte, anunció que este lunes el municipio retomará las obras de construcción de la parte interna del edificio. Finalmente, subrayó que un lugar como la Granja es importante e imprescindible para una comunidad que crece, "porque cuando una ciudad se expande lo bueno viene junto con lo malo".

Griselda Pérez Blanco, estudiante de la tecnicatura en asistencia al menor en situación de riesgo social, realiza en la Granja su práctica profesional y residencia.

Contó que en su llegada a la institución se encontró con "un espacio muy lindo y con chicos que tienen mucha capacidad para su rehabilitación, y que están trabajando todos los días a la par de Vicky".

Precisó que su trabajo consiste en tratar de llegar a la familia de los jóvenes que estén atravesando situaciones de conflicto o riesgo.

Por otra parte, reveló que todos los lunes a las 19 en la Capilla San José Obrero del barrio Jorge Newbery se reúne un grupo de madres de autoayuda.

Allí, se realizan charlas para todas aquellas madres que tienen hijos en situación de riesgo social. Pérez Blanco invitó a las madres que afronten esos problemas a concurrir a las reuniones para plantear sus inquietudes y recibir ayuda.
Fuente: Diario Norte.

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